Fascinado miraste la estatua. Durante un rato tus ojos fueron recorriendo ese cuerpo esculpido. "Es de 1925", me dijiste. La cámara de fotos fue la encargada de conservar cada una de esas miradas, cada angulo fue registrado.
Hacia un frío de morirse. Era sábado y todos salían. La firma caminaba por el boulevard.
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