viernes, 24 de junio de 2011

OH MY GOD!

Grace no lo podía creer. Su púber hijo padre iba a ser y era tan solo un bebé. “¿En que habré fallado?” Tratando de no desesperar se acomodo el collar. El dolor no la iba a transformar. Ser chic es una actitud que va más allá del malestar.
Ignacio veía el horizonte, buscando en él la respuesta a sus interrogantes “¿Cómo podía ser? ¡Que tenga un pibe y ni siquiera halla empezado el CBC!” Exasperado busco su Blackberry y llamo a su amigo de siempre. Hoy más que nunca lo necesitaba. “Viejo, a las cinco en el club”. Un vaso de agua le pidió a la mucama y tratando de relajarse, agarro La Nación. El asesinato en Carmel era aún un notición.
“¡Que bajón!”. Anita Carden de Saavedra Hick entendía lo que su amiga estaba pasando. Tratando de reanimarla la invito a Las Leñas. “Voy con unas amigas de la primaria, del Northlands, la vamos a pasar brutal”. Grace sonrió.
El café estaba rancio. “Escúchame, retírame este café que esta intomable y tráeme un güisqui”. Carlos lo miraba sin saber que estaba pasando. “¡Contame de una vez! Si es algo de guita, no te hagas drama, sabes como es, te presto y listo”. Ignacio rió. “¡Que tipo materialista y cortes! Solo piensa en dólares”, pensó pero no le dijo nada. Solo agradeció. “Marcos va a ser papá”.
Anita Carden contó como había superado el mal trago de saber que su hija a los quince años iba a ser mamá. “Gorda tenes que mandarlos a los dos a Uruguay o al campo y listo”. Grace creyó que le estaba tomando el pelo. “¿Anita qué decís?”. “Lo que escuchaste, los mandas a José Ignacio, lo esperan allá y vos te despreocupas. A ver si nos entendemos, el problema no es el bebé que viene en camino, el horror es el que dirán”. Anita estaba mal.
Carlos le pidió que no se haga drama, que ser padre joven era una bendición. “Igna disfrutar de un hijo a los veinte no es lo mismo que a los treinta con miles de responsabilidades en la cabeza”. Ignacio degustaba el güisqui mientras escuchaba a ese sinvergüenza transformado en chaman.
Grace volvió a su casa peor que como había salido. Dejando la cartera en el sofá, se tiro en el diván y le pidió a la mucama que ponga en silencio los teléfonos y el celular. “¡Que no me moleste nadie! Solo quiero descansar”.
Ignacio volvió con unas copas de mas. Al ver a su mujer en el diván le propuso un viaje a las Islas Cayman. "Gorda hoy más que nunca necesitamos una honeymoon". Grace hizo fuerza para no llorar y aceptó irse unos días. "Solo tres días, nada más". Ignacio sonrió y dando media vuelta se hecho a dormir en el sofá.
Una nueva vida estaba por empezar...

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