martes, 12 de julio de 2011

PRAGMATISMO

"Ahora voy a leer La Nación y luego ir a la inmobiliaria a ver que paso con los departamentos. El tema de los alquileres me tiene cansado. Esta gente no paga, se cree que uno es Onassis y que un alquiler menos no lo altera. Yo ya no se que pensar. Igual si hay quilombo, carta documento y listo. Soy una persona grande ¡No jodan!". Agarrando el diario, te fuiste a tu sofá y con gran dedicación cada articulo fue por vos leído. Con una birome que sacaste del bolsillo, marcaste un par de notas que te habían parecido interesante y anotaste el numero de un anticuario de Buenos Aires. "Voy a llamarlos, a ver si cotizan ese retablo que esta en el campo. Yo ya no se que hacer con tantas cosas. Si lo puedo vender, macanudo. Me hago un viajecito a Europa y listo".
Tu pragmatismo te hacía avanzar en la vida con una ductilidad majestuosa. No dabas vueltas, ibas a lo concreto y si lo concreto se volvía un tanto abstracto y complicado, algún plan se te ocurría para resolverlo todo de una buena vez.

lunes, 11 de julio de 2011

MANOS DE SEDA

Nada te preocupaba. Ensimismada mirabas el atardecer. "Que lugar divino". El Cairo con sus palmeras majestuoso te saludo. Sin saber que hacer con las manos tomaste un anillo y lo cambiaste de lugar. Luego aquel con aquel otro. Jugar con los anillos empezó a transformarse en un pasatiempo ideal mientras él se cambiaba. El de esmeralda quedaba genial con el comprado en New York pero también con el que encontraste en un baño en Israel. Dorado con plateado. Magenta con cían. Colores chic y otros poderosamente pop. Todos jugando. Todos mutando en esas manos de seda.
"Vamos", indico. A pesar que su silueta vestida estaba, hacía tiempo había dejado de interesarte. Los anillos te estaban enloqueciendo. El jugar era lo que primaba. Tu juego era el protagonista. Llegar tarde poco te importaba. "Banca que me estoy divirtiendo". El busco una botella de Coca - Cola y la abrió. Vos tomaste el anillito de la Primera Comunión y lo pusiste junto al de coco que te regalo aquel brazuca tan amado. Dorado con plateado. Magenta con cían. Colores chic y otros poderosamente pop. Todos jugando. Todos mutando en esas manos de seda.

GRAN FARO

Por la ventana veía como hacer que esa inmensidad de figuras y edificios se vuelvan proporcionables. Ancho y alto. Profundidad. La tercera era la estrella y como toda estrella, la más difícil de encontrar. En el barrio dirían que era la figurita difícil. “Esa no la tiene nadie”, me hubiesen confirmado con mucha razón. Sin embargo, convencido estaba de poder encontrarla.
Muchos mates fueron pasando. Risas y más risas. Anécdotas increíbles y unas ganas intensas de crear. La tarde iba dándole lugar a la noche y el color del río mutaba segundo tras segundo. La relatividad la teníamos frente a nuestros ojos. La fuerza del presente también. “¿Qué color tiene?”. Nadie supo que responder. El Sol era quien lo determinaba. La Luna llegaba. El Gran Faro nos iluminaría.
Muchos mates siguieron pasando. Las risas no cesaban. De a poco iba entendiendo como lograr profundidad. Los planos darían lugar a la perspectiva. La profundidad se instalaría. La verdadera estrella había llegado.
El Gran Faro nos iluminaba.

sábado, 9 de julio de 2011

CLAROSCURO

El sol sobre tu cuerpo generaba unos claroscuros increíbles. Más de un renacentista le hubiese encantado verte. Pero desgraciadamente no pudieron. Ese cuerpo marmóreo disfrutaba del sol húmedo de enero. Sobre la arena gozábamos de no tener a nadie cerca.
Vos y yo y ese mundo de palmeras y aguas calidas. Vos dormido, yo dibujando. 

viernes, 8 de julio de 2011

BOLETOS

La firmeza de las horas, el ajetreo de hombres y mujeres que temen quedarse sin boleto. Boleto que les asegura mañana encontrarse con eso que tanto los desarma. "Lleva el buzo verde". "No, el negro voy a llevar, el verde me deprime, me hace acordar a la primaria". Uno agarra un bolso y el otro la bolsa con los pares de zapatillas. La Federal entra al hotel. "Deme dos cuartos", dice el más gordo. "¿Con baño privado?", pregunta la rubia tirolesa. "Si, mamita". El oficial se acomoda el escarbadiente, el subalterno se mensajea con la mujer. "Deja ese aparato". "Mi suegra esta enferma". La tirolesa se ríe.
Mientras acomodan los bolsos, uno se acordó de aquella vez que lo quisieron secuestrar. "No cuentes eso que me pone mal". Los policias toman la llave y se van a sus cuartos. La tirolesa saca el güisqui y se sirve un vaso. "Este horario me pone loca".Un fondo blanco y el vaso se vacia. "Chicos les doy la cena"."Terminamos de acomodar y vamos".
Dos viejos charlan de economía. En la barra un inglés le pide el telefono a una morocha que recién llega de Curitiba. "Hablar poco el español". La morocha sonrie y pide un licuado. "Si mango no tiene, de banana esta bien". Tomandole la mano, le escribe su numero de habitación. "Pasese a las doce". El ingles se ríe.
Un guiso desabrido fue la cena. A quien habían intentado secuestrar saco del bolsillo su boleto y pidió que prendan alguna luz. "Con tan poca iluminación no veo un carajo". La tirolesa prende los tubos fluorescentes y tratando de mantenerse en pie, se cae. Uno de los viejos la trata de levantar. El inglés pide el botiquín. El hotel entero se pone en movimiento. La dueña estaba mal.
El alcohol la traiciono. En el transcurso de la noche, la tirolesa falleció. "Un infarto", diagnostico el doctor inglés. Los viejos siguieron hablando de lo mal que estaba el país y aquel que alguna vez lo habían intentado secuestrar seguía leyendo su boleto. "No entiendo nada man". 
El bondi había partido, la tirolesa también

MONTGOMERY

Hace una hora llego. Esta con la mirada baja jurando que no entiende que paso. "Fue un minuto", murmura una y otra vez. Me cuestiona el casamiento de Linda. Dice que no era necesario que se casará.
El té que le servimos no lo probo. Tomo uno de las galletas de sésamo y se atraganto. Menos mal que estaba Ignacio que le golpeteo la espalda porque imagínate con mis manos, no hacemos nada...
Te juro que es lamentable verlo tan mal. Cada vez que lo veo, me acuerdo de cuando ibamos al campo y nos compraba caramelos en el almacén del pueblo. Nada que ver con lo que es ahora. Esta viejo, viejo.
En su montgomery de siempre trata de encontrar el celular. "La gran perra", dice y la ternura me inunda. Con sus ojitos celestes busca ese aparato que no para sonar...

miércoles, 6 de julio de 2011

CHILLIDOS

Desde un ala a la otra proferiste histéricamente mi nombre. Yo conteste, lo reconozco, malhumorado, aclarándote que no soporto los gritos, que no soporto esos chillidos, esos maullidos de gato encerrado. Te conté que el grito es propio del conventillo y que soy un principillo; ante todo pillo. Que me hables civilizadamente, sin elevar la voz y sin pitidos. Eso te dije.
Y vos, con esa hipersensibilidad postmoderna, enervada cuando no tienes que hacerlo y enojada con quienes solo te dicen la verdad, dijiste muchas cosas. Entre ellas, que no me hablaste de mal modo (lo cual nunca te dije, solo te dije que me gritaste), que te molesta que cambie las cosas de lugar y mil cosas, que prefiero y en serio te lo digo, olvidar.
Demasiada histeria capto en el medio ambiente. 
Relájate un poco.
Goza mas.