Me pides que te hable, que te cuente algún secreto y la verdad que no tengo nada para contarte. Solo tengo lagrimas para derramar y carcajadas en el diván ¿Qué si te estoy proponiendo algo? Pero nada que ver man. Estoy genial escuchando música a la orilla del mar. Nada más placentero que estar acá. Lo de las lagrimas obvio que es un chiste, no te comas que te pido que hagas de psicólogo. De hecho, y, si mal no recuerdo, estudias ingeniería nuclear, nada más alejado de las teorías de Lacán.
Lo que si es cierto es lo de las carcajadas en el diván. Extraño horrores estar jugando inocentemente en ese diván por el que jugaron mis ancestros. Papá quiere venderlo, dice que ocupa lugar en la sala y que no da para más. Realmente me opongo. Fehacientemente hare todo lo posible para que eso no suceda. Es por eso que te invito y ahora si te propongo algo...
No des vueltas, venite el sábado con Sebas que se viene para acá y así disfrutamos, como hacíamos el verano pasado, del diván.
Me desconecto, no te cortes, la vamos a pasar genial...